Olmeda de la Cuesta · Alcarria conquense

El pueblo que se convirtió en museo

Dieciséis vecinos, ochenta y cinco anuncios de cerámica, un paseo de esculturas y árboles llegados de medio mundo. Un pueblo pequeño que decidió no desaparecer.

16vecinos censados (INE 2025)
85anuncios en las fachadas
1870año del anuncio más antiguo
477habitantes a mediados del s. XIX

De la despoblación al museo

Un pueblo que no se rindió

A mediados del siglo XIX vivían en Olmeda de la Cuesta 477 personas. Hoy figuran dieciséis en el censo, y en 2011 llegó a estar entre los municipios más envejecidos de España. Hace poco más de una década buena parte del caserío estaba en ruinas.

El Ayuntamiento y los vecinos decidieron darle la vuelta. Subastaron solares a precios simbólicos para atraer nuevos vecinos, rehabilitaron casas, plantaron olmos resistentes a la grafiosis y convirtieron las escombreras en jardines. En 2018 el proyecto recibió el premio Conama a la sostenibilidad de pequeños municipios.

Y llenaron las fachadas de anuncios.

Calle de Olmeda de la Cuesta con una casa pintada de amarillo

Foto: Vitalij Fleganov, CC BY 2.0

Museo de la Publicidad al Aire Libre

Ochenta y cinco anuncios a la intemperie

El pueblo presume de tener el primer Museo de la Publicidad al aire libre del mundo. No tiene puerta ni horario: son las propias casas.

Ochenta carteles de azulejo, tres vallas publicitarias y dos luminosos de neón repasan un siglo y medio de publicidad española. Van del Chocolate Matías López, de 1870, al Nitrato de Chile, y pasan por Schweppes, Turrones El Almendro, Bicicletas BH, Mahou, Freixenet, Philips, Iberia o Harley-Davidson. Entre las casas aparecen también el Toro de Osborne, el muñeco de Michelin y réplicas de dos luminosos madrileños: el de Schweppes de la Gran Vía y el de Tío Pepe de la Puerta del Sol.

Fachada de Olmeda de la Cuesta con un anuncio antiguo del jabón Zotal en azulejo

Foto: Froin, dominio público (CC0)

Algunas piezas de la colección

Dales la vuelta

Las marcas citadas pertenecen a sus propietarios. Aquí solo se nombran como parte del museo del pueblo.

Un paseo por Olmeda

Cartel de carretera de Olmeda de la Cuesta con el pueblo al fondo
I · La llegadaEl desvío hacia Olmeda, entre campos de cereal
Vista panorámica de Olmeda de la Cuesta
II · El caseríoLa iglesia de la Asunción, sobre el cerro
Calle de Olmeda de la Cuesta
III · Las callesCasas rehabilitadas por nuevos vecinos
Fachada con anuncio antiguo de Zotal
IV · El museoUn anuncio en cada fachada

V · El paseo escultórico

Las antiguas escombreras son hoy un paseo ajardinado que rodea el pueblo, con figuras de aire daliniano.

VI · Los árboles

Un retoño del Árbol de Guernica, un olivo del huerto de Getsemaní y un ginkgo superviviente de Hiroshima.

Terraza del Bar Olmeda de noche
VII · La plazaY al final, la mesa puesta en el bar

Alrededor del pueblo

Paseo escultórico y etnobotánico

Lo que antes eran escombreras es hoy un paseo ajardinado que rodea todo el municipio. Lo diseñó el artista Vicente García, de Tinajas, con figuras de aire daliniano repartidas por el camino.

El paseo se divide en varios espacios. Se hace andando, sin prisa, y se puede combinar con la senda que sube a Santa Quiteria, con vistas sobre la Alcarria.

  • i

    Paseo escultórico

    Esculturas al aire libre a lo largo del camino que rodea el pueblo.

  • ii

    Olmedoteca

    La historia del pueblo contada con lo que han aportado sus propios vecinos.

  • iii

    Parque nomónico

    Una colección de relojes de sol que reproducen modelos históricos.

  • iv

    Juegos tradicionales

    Construcciones y juegos pintados en el suelo para que los conozcan los más pequeños.

  • v

    Árboles singulares

    Un retoño del Árbol de Guernica, un olivo de Getsemaní, un ginkgo de Hiroshima y unos doscientos olmos resistentes a la grafiosis.

  • vi

    Patrimonio

    La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y las cuevas del vino rehabilitadas.

Después del paseo, a la mesa

641 838 831

Reserva antes de venir: así tu arroz o tu cocido estarán listos cuando termines de recorrer el pueblo.

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